Vigilia

2 08 2008

Hace un par de años comencé a trabajar en una pequeña idea, que consistía en hacer fotos de Córdoba y basarme en ellas para hacer dibujos o fotomontajes de la ciudad en plan onírico, pero aquello no prosperó por varios motivos.

Hice montones de fotos del casco antiguo, iglesias, patios, portales de casas; de la parte más moderna, el Vial Norte, hoteles, la estación de Renfe… (este fotomontaje de aquí abajo está basado en una de esas fotos) y las he perdido porque el cd donde tenía las imágenes está jodido (sí, sólo tenía esa copia, me siento un poco gilipollas ^^) y ahora todas las tardes que me pasé por ahí como una guiri echando fotos no sirven para nada… en fin, gajes del oficio.

Este verano, como tengo las tardes libres y estoy ociosa, he decidido retomarlo como pasatiempo (haré las fotos de nuevo). Así que si véis que no escribo durante unos cuantos días por aquí, es porque me ha dado un golpe de calor por estar con la cámara por ahí, y he estirado la pata :D

Original:





Circular 07 Las afueras.

9 05 2008


Circular 07 Las afueras. Vicente Luis Mora.

Me compré este libro por varios motivos:

1 Porque conocía al autor a través de mi máma.
2 Porque está escrito por un cordobés.
3 (el maikelyason) Porque me gustó la portada (que después de leer el libro me gusta aun más, y que por cierto está hecha por esta agencia cordobesa que ni conocía).
4 Porque tras leer de qué iba, sabía que algo me tenía que gustar.

El libro está compuesto de textos cortos (algunos de dos páginas, otros de una sola línea) que hablan de vivencias / reflexiones / situaciones, planteados de formas muy variopintas, desde mensajes de móvil, correos electrónicos o faxes hasta poemas o ensayos. Estos textos son algo así como pequeñas moleculas del contenido de un gran recipiente, que es la ciudad: elemento opresor, amasijo de soledades y añoranzas (en este caso es Madrid, pero supongo que en esencia podría extrapolarse a cualquier gran ciudad). Leer el libro es como ser invisible e ir saltando de una calle a otra, de una avenida a una plaza, de un bar al metro, inmiscuyéndote en las conversaciones de la gente, siendo testigo directo sus intimidades y miserias.

A mi me ha gustado porque tiene muchos ingredientes que me llaman la atención, entre ellos la variedad de vías de escritura con las que cuenta (incluyendo las nuevas tecnologías, cosa que me parece muy original), y el concepto de ciudad como un ente vivo y no sólo como un conjunto de infraestructuras que alberga gente. Entre tanto texto, lógicamente, hay alguno que no me ha gustado o no me ha dicho mucho, pero en general me ha parecido un libro que merece la pena, sobre todo porque es una experiencia distinta a leer una novela.