Azul casi transparente

20 07 2008

Título original: Kagirinaku toumei ni chikai blue
Autor: Ryu Murakami
Páginas: 143

Cuando decidí leer este libro lo hice por un motivo muy estúpido: por el nombre del autor. Buscando libros del otro Murakami me encontré con este, y bueno el hecho de que el tema del libro también me llamó un poco la atención pues me empujó a encargarlo en la librería.

Antes de empezarlo leí varias cosas sobre él, pero ante todo me llamó la atención la crudeza que dicen que tiene que el libro. Me gusta leer cosas que me remuevan por dentro.

El libro cuenta la historia, o más bien, un breve periodo en la historia, de unos chicos japoneses muy jóvenes durante la época de post-guerra mundial en Japón. Se pasan el día drogándose y escuchando música apoltronados en un piso de mala muerte rodeados de suciedad y despojos. El libro se centra sobre todo en Ryu, que es el protagonista y que parece que sirve un poco de nexo de unión en el grupo. Este grupo de chavales se encarga de organizar orgías para soldados norteamericanos en las que ellos mismos participan, sobre todo las chicas.

Realmente la sinopsis de este libro no da para mucho más, porque esto es lo que hay. Al tratarse sólo de un corto periodo en sus vidas no tiene un comienzo o un final definidos, no es una historia cerrada, y en esencia lo que cuenta es eso: nos drogamos, follamos, escuchamos música y pasamos de todo. Quizá la característica más especial sea que las cosas que cuenta, las cuente de una forma tan fría y aséptica. Por ejemplo, una orgía con los yanquis con pelos y señales (verdaderamente explícito todo), y sin embargo, obviando el contenido, te da la sensación de estar leyendo otro tipo de escena… la narración carece completamente de cualquier emoción. Hay partes verdaderamente humillantes, las chicas son tratadas como pedazos de carne, las ridiculizan, se ríen de ellas y sin embargo, ellas ven esto como algo aceptable e incluso normal. No me da reparo leer este tipo de cosas, ni me violenta leer una orgía tan detallada, quizá lo que me violenta es la actitud de los personajes, son perfiles psicológicos que se me escapan demasiado.

La mayor parte del libro va en el mismo tono, con una ausencia total de tabúes y de sentimientos, pero por momentos el personaje de Ryu sí que deja entrever algún signo de raciocinio, de querer salir de esa vida, sobre todo cuando comparte su tiempo con Lilly (prostituta y yonqui, también), que es un personaje con el que mantiene una especie de relación al margen del grupo. Son las partes que más me gustan del libro, cuando está con ella.

Me parece un buen libro pero no lo volveré a leer. Hay que reconocer que la historia te revuelve, que cuando se chutan parece que te has chutado tú, y que por momentos hasta te contagia la sensación de hastío de los protagonistas (y yo creo que eso es un valor), pero la verdad es que no lo leería de nuevo (igual que no volveré a ver Requiem for a dream, este tipo de historias tienen la virtud de joderme el día :D ).





Sauce ciego, mujer dormida.

23 06 2008

La gente llega a mi blog buscando en el google “Anne Igartiburu”, no sé muy bien qué sentir ante este hecho, si asco o pena… lo dejaremos en ascopena. Un día voy a escribir toda una entrada sobre las palabras por las que la gente llega a mi blog, es un tema con mucho ju(e)go.

Bien, para no ser demasiado monotemática con los dibujitos de los cuadernitos de las naricitas y los cataplincitos, he decidido comentar un poco el último libro que me he leido (a trompicones, porque no tengo tiempo para leer), que es otro de Murakami, el 4º ya. Los que me conocéis sabéis que soy un poco pesada con este japo, pero es que me gusta mucho, y después de este libro pues más.

Esto es un libro de cuentos, casi todos muy oníricos pero con personajes muy reales, y todos desprenden una imaginación tremenda; desde un hombre que combate su soledad cocinando espaguetis de todas las clases o una piedra con forma de riñón que se desplaza sola, hasta un mono que roba nombres o un hombre que vomita todos los días a la misma hora tras recibir una llamada telefónica. Así contado, pueden parecer historias sin pies ni cabeza, y algunas lo son, pero la mayoría combinan este tipo de absurdeces (que a mi me encantan) con personajes de bastante relieve, personajes reales con los que te puedes identificar en un momento dado. Creo que Murakami escoge en muchas ocasiones personajes sin grandes dramas, como cualquiera de nosotros y cuenta cómo se sienten ante sus pequeñas miserias, cómo las sufren de forma interna, sin saber siquiera por qué sufren. No son dramas cotidianos, es algo mucho más profundo, como una insatisfacción sin contornos que está ahí dentro de ellos. No sé, al menos es lo que yo extraigo de muchos de sus relatos y lo que me hace sentir cercanos a los personajes.